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Friday, October 19, 2007

Coming to Canada - Part 6

(Continues from here)

I got back in Toronto, and rented a room in a sordid place called Gladstone Hotel. The place was very depressing; I used to tell Gaby that at least there weren't any mice or cockroaches, because they must have killed themselves. One night, after having gone to bed, I noticed a faint glow coming from under by bed, and I wondered what it was. I looked down, and could see the guy in the room one level below through the cracks of my floor!

I wasn't getting any jobs, and became so depressed that I would cry as I was walking down the streets. I was really shattered. A few days later, I rented yet another car and drove all the way to Washington DC again. As I was parking, my brother waved at me while still on the phone. The phone call was for me, and from Toronto. They wanted me back the following morning, for a very important job interview. I wouldn't dare to drive again, so we spent pretty much of what we had left on a plane ticket to Buffalo, and then took the bus. I arrived in Toronto the following morning, and looked so beaten that my interview was postponed until the following day. And of course, nothing came out of that. I absolutely hit rock bottom there, and told Gaby I didn't think I was going to make it.

A few days later, I had to go back to pick up Gaby and the kids, as they had to get into Canada to get their landed immigrant papers validated; also, they were on a 90 days visa, so we wanted to go out and then back in just in case, in order to get another 90 days. The moment we crossed the border, Gaby said "this feels like home, but USA does not". We don't have anything against USA, but I agreed with her, we felt different. Evidently, we had made the wrong decision, moved by the urge of getting a job quick. Once Gaby and the kids went back, it took very little for us to realize that the only way this would work for us would be if we stayed together. Gaby was lonely and sad, and I was just destroyed. I picked her up once again, and we all came back to Canada, this time for good. We were determined to burn the ships this time. We had gone through bad times in the past, and the only reason we succeeded was because we always stayed together.

We got a room in a guest house in Toronto that looked like Buckingham Palace compared to that Gladstone Hotel. We had two beds, a kitchen and a washroom. We would eat on a makeshift table made with a framed poster on top of our luggage. We were definitely running out of money, so we had to ask our family for help. Many times, we would only eat macaroni and cheese, or even worse, only the kids would. Our days would pass with me looking for a job either outside or connected to the internet from our room (I had a used laptop that I had bought) and Gaby and the kids going to the Eaton Centre to walk around, read books at Chapters or watch the water fountain. It looked terrible, but we made more progress in those 10 days, than in the 5 months that had passed before. Until...

One night, I was on my laptop while the kids were watching TV and Gaby was making coffee. She made a cup for me; I had those travel mugs with a lid. Somehow, she didn't put the lid on this time. Juan was walking around and tripped; the poor thing hit the mug and spilled all the coffee on me and my laptop, which died almost instantly. That was it; not only had I no money and no job, now I didn't even have the means to get a job. Even worse, I had just lost all the contact information I had, and even my own résumé.

I had no reaction. I got up, took off my shirt, helped Gaby clean up the mess and laid in bed, tears running down my eyes. I gave up at that very moment.

(Continues here)

(Continúa desde aquí)

Volví solo a Toronto, y renté una habitación un sórdido lugar llamado Gladstone Hotel. El lugar era muy deprimente; solía decirle a Gaby que al menos no había cucarachas o ratones, porque seguramente se deberían haber suicidado. Una noche, luego de haberme ido a la cama, noté un resplandor débil debajo de mi cama y me pregunté qué sería. Me agaché a mirar y vi al tipo de la habitación del piso de abajo a través de las rajaduras del piso!

No conseguía ningún trabajo, así que me deprimí tanto que se me caían las lágrimas mientras caminaba por la calle. Estaba realmente destruido. Unos días más tarde, alquilé otro auto y me volví a Washington DC. Cuando estaba estacionando, mi hermano me recibió con el teléfono en la mano. Era una llamada para mí, y era de Toronto. Querían que me volviera inmediatamente, para una entrevista de trabajo muy importante la mañana siguiente. De ninguna manera podía manejar 12 horas más, así que tuvimos que sacar un carísimo pasaje de avión a Buffalo con el poco dinero que nos quedaba, y luego un pasaje en bus a Toronto. Arribé la mañana siguiente, y lucía tan mal que mi entrevista fue pospuesta por un día. Y por supuesto, no salió ninguna oferta de allí. Ese fue el momento en que toqué fondo y le dije a Gaby que no creía que lo lograría.

Unos días más tarde, tuve que volver a buscar a Gaby y los chicos, porque tenían que hacer su entrada en Canada para tener sus papeles de inmigración validados; además, ellos estaban con visa en USA por 90 días, así que había que salir para volver a entrar y con suerte, obtener 90 días más. Ni bien cruzamos la frontera, Gaby dijo "Este lugar me hace sentir en casa, pero USA no". No tenemos nada contra Estados Unidos, pero yo le dije que estaba de acuerdo, nos sentíamos diferente aquí. Evidentemente, habíamos tomado la decisión incorrecta, urgidos por nuestra necesidad de dinero. Una vez que Gaby y los chicos volvieron, me llevó muy poco tiempo para darme cuenta de que la única forma de que todo este esfuerzo diera resultado era que estuviéramos juntos. Gaby estaba sola y triste, y yo estaba destrozado. La volví a buscar y nuevamente volvimos todos para Canadá, pero esta vez para quedarnos. Estábamos determinados a quemar las naves esta vez. Ya habíamos pasado malos momentos en el pasado, y la única razón por la que tuvimos éxito es que siempre estuvimos juntos.

Conseguimos una habitación en un guest house en Toronto, que comparado con el Gladstone Hotel parecía el Palacio de Buckingham. Teníamos dos camas, una cocina y un baño. Comíamos en una mesa hecha con un cuadro puesto encima de nuestras valijas. Nos estábamos quedando definitivamente sin dinero, así que tuvimos que pedir ayuda a nuestra familia. Muchas veces sólo comíamos macarrones con queso, y unas pocas veces, peor aún, sólo los chicos comían. Pasábamos los días conmigo buscando trabajo, ya sea en la calle o conectado a una laptop usada que había comprado al llegar, y Gaby y los chicos yendo al Eaton Centre para caminar, leer libros en Chapters o jugar y mirar la fuente de agua. Todo parecía terrible, pero la realidad es que hicimos más progreso en esos 10 días que en los 5 meses que habían pasado hasta entonces. Hasta que...

Una noche, yo estaba en mi laptop mientras los chicos miraban TV y Gaby preparaba café. Me hizo una taza para mí, y me la sirvió en uno de esos travel mugs con tapita que yo tenía. No sé por qué, pero justo esa noche no le puso la tapa. Juan estaba caminando por ahí y tropezó, con tanta mala suerte que le pegó a mi café y lo volcó encima de mí y de mi laptop, la que murió instantáneamente. Eso fue todo; no solo ya no teníamos más dinero ni había conseguido trabajo, sino que ahora no teníamos ni siquiera los medios para obtener empleo. Peor aún, había perdido todos los contactos hechos desde que llegué a Canadá y hasta había perdido mi resumé.

No tuve reacción. Me levanté, me saqué mi remera, ayudé a Gaby a limpiar y me acosté en silencio, con lágrimas en los ojos. Me había dado por vencido en ese momento.

(Continúa aquí)

6 comments:

  1. I feel like crying as I am reading this. If only I had known you! I would have had you over for dinner, played with the kids, loaned you my phone for calls....
    I have so much respect for you and your wife. You are so generous,and even though I have not met your wife, I know that she must be wonderful, too.
    I can't wait to hear the rest. You have me hooked. You are a great storyteller.

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  2. Thanks, Biddie! This is an incredible therapy for me. Some of the things I'm telling here, people reading this blog are the first to know.

    It's been seven years. Sometimes feels like it happened a life ago, some others it feels like it was last weekend.

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  3. SEGUI!!! QUE ME TENES AFERRRRRADO A LA BUTACA!!!!

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  4. Ta bien. Un favor no se le niega a nadie. Pero ya me iba a dormir, y había dicho que hasta el lunes no escribía. Ufa.

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  5. SEEEEGUIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!!!!

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  6. Gabriel,
    el "hubiera" no existe.
    Pero como cuestion teorica me pregunto:
    ¿Que crees (tomando en cuenta tu experiencia actual) que hubiera pasado si en lugar de escuchar el canto de las sirenas en IBM-Toronto hubieras seguido tu vuelo de conexion hasta Nueva Brunswick y aplicar el plan original que habian estudiado con detalle desde Buenos Aires???

    Hace bastante tiempo en tu blog ya habias mencionado que su plan original era ir a las provincias maritimas.
    Siempre me dije que algo realmente especial habia hecho que ahora vivieran en Ontario, apenas ahora veo una parte de las causas.

    Me deja sorprendido tu entereza y determinacion por empezar una nueva vida en Canada.
    Hasta las personas que son tus nuevos amigos Canadienses y te conocen personalmente (como Biddie y Guillermo) se sorprenden.

    Saludos
    Arturo

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