Buy at KW Empanadas!

Wednesday, December 30, 2009

Tell me Thursday #22 - "Santa Claus is real!"



CanadaAs a child, I didn’t have this Santa Claus tradition, in which the guy would come down our chimney while we were sleeping so we would find them the following morning. For us Christmas was, beyond the logical excitement of seeing all those gifts under the tree, a religious celebration. There was no Santa Claus, and we had no knowledge of elves, reindeer and other stuff like that.

Times change, of course, and with the arrival of the big shopping centres, Santa Claus, until then a character that belonged almost exclusively to North America and to a lesser extent, Europe, set a foot in our continent. Then we had those long lines to get a picture with him at the malls, the letters (like those we would write to the three Kings on January 6th) and other traditions that had very little to do with what we knew until then.

Nowadays, Christmas is a social and especially economic phenomenon and its reach goes way beyond Christianity. Many celebrate Christmas even though they don’t believe, and it makes sense, because we could say that Christmas is less and less of a religious celebration. Who remembers the midnight masses or setting up the Nativity in the chimney (remember that Christmas is in the summer for Latin America, we don’t need the chimney!)? There are, thankfully, other countries that maintain beautiful traditions like the posadas in Mexico, but I still believe that Christmas is more of a cultural, social and economic event, rather than religious or spiritual.

But that does not mean that I don’t enjoy it! I love Christmas time, for many reasons: for example, music. Not only the music that I hear everywhere, but also the music I get to sing with my church choir. Another thing I like a lot is that tradition of putting up the Christmas tree (there you go, another non-religious aspect of Christmas) and decorating the house together (we still do it on December 8th, like in Argentina). Looking at the front of my house full of those blue lights and see how they reflect in the snow is something that I love; I could stay there watching for hours… if it weren’t for the fact that the temperature is in the –15, –20C range by then! :-)

Even though we have left our extended family back home, we still make sure that Christmas Eve’s dinner is a very important event, even when it’s just the six of us –like it happened this year– at the table. Food is special, and so are the cups, the table cloth and the table decorations. We dress up for the occasion and we have dinner waiting anxiously for midnight to come, so we can run to open our gifts. But this is when Gaby’s family tradition enters the scene and that is what this post is about (yeah, who’d thunk it, with such an introduction!) :-)

For years, Gaby’s family will hug and kiss at 12:00 AM, wishing each other a Merry Christmas and then everybody goes out to see if they can find the star (as the years passed, the star was replaced by Santa’s sleigh). When celebrating with my family, you would start to see the presents arrive by the 19th or 20th and then gradually take their place around the tree, but not with Gaby’s family; the tree is completely empty, and remains the same until the gifts magically appear, in the exact moment when all the kids are outside looking for Santa! There was one year in which Carolina (who was 3 years old) stayed with me inside because she was afraid of the fireworks, so she ‘saw’ Santa.

Once in North America, we have added a few more rituals to our traditions. Like we did as kids for Three Kings day, where we would leave water and grass for the kings’ camels, we leave Santa some milk and cookies, and –why not– some carrots for the reindeer.

Florencia and her siblings were outside looking for Santa along with Gaby when suddenly we all heard a very loud “Ho, ho, ho!” coming from inside the house. They all ran back into the house and then they met me (I just happened to be in my room). Once we all got to the living room, Florencia saw that the cookies were gone, the glass of milk was empty (and tipped over) and there were no more carrots left. Oh, and another thing: the floor was covered in gifts and the back door was still open.

Florcita could not stop jumping and singing, so excited she was. She went out through the back door and tracks (made by crows) which she correctly identified as coming from Santa’s reindeer. Then she found two pieces of carrot and she said that they smelled of reindeer! Even more, she said that it was highly probable that they had been bitten by Blitzen! Every gift she opened was “just what she wanted”, further proof of how wise that fat guy in the red suit turned out to be. “Santa rocks!”, she kept saying. Even later, once all the excitement was finally over, we could hear her singing in the bathroom; the song, which she had created, was just a summary of that evening’s events and paid tribute to Santa’s wisdom, as this guy not only had remembered that we weren’t going to be home for Christmas, but also had made sure that Flor would get every thing she ‘needed’.

God bless her and her innocence. She can believe in all this until she’s 45, for all I care.

Have a very Happy New Year, everybody.

 


ArgentinaDe chicos, nosotros no teníamos esa tradición de que Santa Claus (o Papá Noel, Viejo Pascuero, etc) bajara por nuestras chimeneas y dejara regalos mientras dormíamos para luego encontrarlos en la mañana del día de Navidad. Para nosotros la Navidad era, más allá de la excitación de ver todos los regalos bajo el arbolito, una fiesta religiosa. No había Papá Noel, ni se sabía de la existencia de elfos, renos y otras yerbas.

Los tiempos cambiaron, y con el advenimiento de los grandes centros comerciales, la figura de Papá Noel, hasta entonces casi exclusiva de América del Norte y en menor medida Europa, se instaló en nuestro continente. Llegaron las largas filas para sacarte una foto con él en los shopping, las cartas (como las que les escribíamos a los Reyes Magos) y otras tradiciones que poco tenían que ver con lo que conocíamos hasta entonces. En los tiempos actuales, la Navidad es un fenómeno social y por sobre todo comercial que alcanza a gente de todas las religiones, y muchos la celebran aunque no sean creyentes (o sí lo son, pero no cristianos). Podríamos arriesgar que la Navidad tiene cada vez menos de religioso… quién se acuerda en estos momentos de las Misas de Gallo y los pesebres en la chimenea? Al menos en otros países de Latinoamérica siguen manteniendo tradiciones muy bonitas como las posadas en México, pero de todos modos me da la impresión de que cada vez más la Navidad es un fenómeno cultural, social y comercial que religioso o espiritual.

Pero eso no quiere decir que no lo disfrute! Me encanta la época de Navidad, por muchísimos motivos: la música, por ejemplo. No sólo la que escucho por todos lados (radio, centros comerciales, etc) sino la que yo mismo canto con mi coro en la iglesia. Otra cosa que me gusta mucho es la tradición de armar el arbolito y decorar la casa todos juntos (aún mantenemos la costumbre argentina de hacerlo el 8 de Diciembre). Ver el frente de mi casa todo decorado con luces azules y ver su reflejo en la nieve es algo que me encanta; podría quedarme horas mirando… si no fuera porque la temperatura anda en los –15, –20C. :-)

Si bien nuestra familia extendida ha quedado atrás con nuestra emigración, de todos modos nosotros siempre nos aseguramos de que la cena de Nochebuena sea una fiesta, aunque sólo seamos –como sucedió este año– nosotros seis a la mesa. La comida es especial, como así lo son los vasos, los manteles y el centro de mesa. Todos nos vestimos para la ocasión y todos cenamos esperando nerviosos a que den las 12 para ir corriendo a abrir los regalos. Pero en este caso es la tradición de la familia de Gaby la que entra en escena, y de eso se trata este post (aunque no lo parezca!). :-)

Desde hace muchos años, la tradición de la familia de Gaby es que luego de saludarse y desearse feliz Navidad, todos salen afuera a ver si logran encontrar la estrella de Belén (que con el tiempo fue reemplazada por el trineo de Papá Noel). En las celebraciones de mi familia los regalos comienzan a dejarse en los días previos a la Nochebuena, pero en el caso de la familia de Gaby el arbolito está ‘pelado’ y los regalos brillan por su ausencia; éstos aparecen mágicamente, y siempre en el preciso momento en que todos los chicos salieron afuera! Hubo un año en que Carolina (que era chiquita) se quedó adentro conmigo porque tenía miedo de los petardos y fue así que ella sí ‘vió’ a Papá Noel.

Una vez en Norteamérica, hemos agregado un par de costumbres más al ritual de la búsqueda del trineo, etc. Como hiciéramos de chicos para el día de Reyes, en que dejábamos agua y pasto para los camellos, le dejamos leche y galletitas a Papá Noel y zanahorias a sus renos.

Florencia y sus hermanos mayores estaban afuera buscando a Papá Noel junto con Gaby cuando se escuchó un fuerte “Ho, ho, ho!” viniendo de la casa. Corrieron todos hacia adentro, y se encontraron conmigo (yo justo estaba en mi habitación). Al llegar al living, Florencia se encontró con que el vaso de leche estaba vacío (y volcado), las galletitas mordisqueadas, y prácticamente no quedaban zanahorias. Ah, y otra cosa: el piso estaba lleno de regalos y la puerta de atrás, abierta.

Florcita no podía parar de saltar y cantar de la emoción. Salió afuera por la puerta trasera y encontró huellas (de cuervo) que ella correctamente identificó como las de los renos de Papá Noel. Luego vio los dos pedazos de zanahoria y hasta pudo determinar que olían a reno! Es más, dijo que era muy probable que las hubiera comido Blitzen! Cada regalo que abrió era ‘justo lo que ella quería’, una prueba más de la sabiduría del gordo de traje rojo. “Santa rocks!”, repetía a cada rato. Incluso más tarde, cuando ya todo se había apaciguado, la escuchamos cantando en el baño; la canción, de su autoría, no hacía más que repasar los eventos de la noche y dejar en claro que maestro que era este Papá Noel, que no sólo se había enterado de dónde íbamos a estar este año, sino que también se había ocupado personalmente de dejarle todas las cosas que ella ‘precisaba’.

Dios bendiga tanta inocencia. Por mí que crea en todo esto hasta que tenga 45 años.

Feliz Año Nuevo para todos.


Technorati Tags:

7 comments:

  1. Cada vez cuesta mas mantener la ilusion.
    Ya este año Valentina cuestionaba el hecho de que Papa Noel se apareciera con anteojos oscuros.
    Asi que este año Papa Noel no aparecio, vino, pero no aparecio...
    Como hacer para que esto ocurriera?
    Bueno, bajamos al parque que hay donde viven mis suegros y seguramente alli escuchariamos las campanitas del trineo (cascabeles en el Norte).
    Dio la casualidad que un avion estuviera por aterrizar en Aeroparque, asi que sus luces en el cielo llamaron inmediatamente la atencion de Valentina y al grito de "ahi esta, ahi esta..." lo unico que falto era que sonaran las campanitas...
    "Ya llego, ya vino..." fue el clamor siguiente, y nos precipitamos hacia el departamento de mis suegros donde ya estaban las bolsas con regalos...
    A pesar del paso de los años (pocos en realidad) sigue siendo IMPAGABLE ver la cara de Valentina en esas oportunidades.
    Como decis... ojala durara hasta que tenga 45 años (yo solamente tendre 92 en ese entonces).

    ReplyDelete
  2. en casa pasaba como en la de gaby, salíamos a buscar la estrella de belén que en este caso avisaba ( según la tradición familiar) que Papá Noel había pasado raudamente por nuestro patio ( teníamos una versión libre de la cosa)
    sea cual sea la forma de festejar lo importante es esa inocencia de los más chiquitos, que la verdad...no tiene precio
    beso y feliz año

    ReplyDelete
  3. Es buenisimo verles la cara cuando encuentran los regalos!!!
    Me encanto el video de Flor.
    Los mios se acuestan super ilusionados y al día siguiente se levantan corriendo al arbol para ver que les trajo Santa.


    Feliz Año Nuevo!!!

    ReplyDelete
  4. Me retracto de un comentario anterior. Si se habían comido las zanahorias seguro que no fuiste vos. Debe haber sido Papa Noel seguramente.
    Muy lindo el video. También concuerdo con lo de la inocencia, que dure todo lo posible.

    Feliz año nuevo para todos!!!!!

    ReplyDelete
  5. Que divina Florencia. Lo que mas me gustó es que aparentemente antes de todo esto no estaba tan convencida de que Santa fuera de verdad!
    Santa is actually real! And the reindeers actually exist!!
    Buenisimo.
    Muchas felicidades

    ReplyDelete
  6. Hermosa la inocencia de los niños, los míos ya estan grandecitos, esperaré a los nietos para volverlo a ver.

    ReplyDelete
  7. Great story. Your photos are great! We left Santa a brownie this year. Just in case he was sick of cookies by the time he got to our house! Hope you and your family have a wonder New Year!

    ReplyDelete

Please leave a message after the beep

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Created by MyFitnessPal - Free Calorie Counter
Share |