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Wednesday, December 05, 2007

The longest trip (Part 12)

(Continues from here)

It was pretty obvious after my conversation with my manager that I didn't have a job anymore. While I was getting closer to the date in which I would be able to get up for the first time in months, I called Rolando again and broke the news to him. His answer was typical: "Gabriel, I will still pay you until you're released and discharged, and the hospital tells me you're able to work again. Then I will find you another job, probably in IBM". Once again, what a guy.

One of the first things I did when I was finally able to get out of the bed was to go to Gaby's store. There, she and her brothers placed me on a big scale they had, which revealed that I had lost 18 kg (40 lb) in a little over two months. My right leg was still as thin as my arm, and I was not touching the floor with it (I was on crutches). I started physiotherapy and it was painful and hard. Many times I thought of giving up, and then I saw something that amazed me:

A neighbour had suffered a stroke not long ago, and that had left him completely incapacitated. But he wasn't going to let that stop him; he had gone into therapy, and once he was able to move his legs again, he started to take long walks every day. I would be sitting on the floor with my crutches by my side, and see this gentleman walk by my house, each step costing him a lot of effort. Half an hour later, I would see him again. And again. And every day was like that. I felt ashamed of myself and my lack of strength. I had been told that I would be OK, eventually. So I grabbed my crutches and started a walk to the convenience store 50 meters away. It took me almost 30 minutes, but I made it!

A month and a half later, I felt I was able to walk again. It was time to go back to the hospital and get officially discharged. I drove, of course, I needed to fight my fears, and what better way than that. I left the hospital and went straight to Rolo's offices, to let him know that -at last- he could stop paying me for nothing. Once again, he said "I will make sure I get you a job at IBM". Exactly a month later, I travelled to downtown Buenos Aires to start on my new job.

The balance of the whole experience? Highly positive. I didn't get a dime from the guy who caused all this, and I wonder if he ever got convicted or anything, because we never heard about our case. But, look at all the things that happened to us because of the accident:
  • Me and Gaby got closer than ever.
  • I enjoyed the last four months of Gaby's pregnancy and the first month of Santi's life like very few could.
  • Once again, I could value the wonderful kind of person I was lucky to share my life with.
  • I learnt a valuable lesson in faith, determination and perseverance
  • I realized how lucky I was to have met people like Rolo (and his partner Pepe) and Gaby's family.
  • I got a way better job than the one I had, and soon I moved from the office downtown to the site that was just 10 blocks away from home.
  • My professional life took off after that. A few years into my new job, I travelled to North America, and the bug of coming to live here bit me for the first time.
  • Vindication came a few years later, when I met a former co-worker, who told me that not only I wasn't to blame for any of the problems that had made me responsible of, they were using the code I had written before the accident. My theory about the love triangle seemed to be the only possible explanation.
The cost of all this was a sometimes unnoticeable limp, and a little pain on occasions. I could have been dead. We could all have been dead. Who am I to complain?

THE END

Oh, by the way, about that first trip to USA... I have something to tell you, but it will have to wait until the next post with episodes. :-)

Santi and me at the beach - Necochea, December 1995

(Continúa de aquí)

Era bastante obvio después de mi conversación con mi jefa que ya no tenía trabajo. Mientras me acercaba a la fecha en la que por fin podría levantarme de la cama después de meses, llamé a Rolando nuevamente y lo puse al tanto del asunto. Su respuesta fue la típica: "Gabriel, yo te voy a seguir pagando hasta que te den el alta y el hospital me diga que podés trabajar de nuevo. Entonces te voy a conseguir otro trabajo, probablemente en IBM". Nuevamente lo tengo que decir, qué tipo!

Una de las primeras cosas que hice una vez que finalmente me pude levantar fue ir al negocio de Gaby. Allí, ella y sus hermanos me pusieron en una balanza, que reveló que había perdido 18 kg (40 lb) en un poco más de dos meses. Mi pierna derecha estaba aún tan delgada como mi brazo, y todavía no podía apoyar ese pie (usaba muletas). Comencé fisioterapia y fue dolorosa y difícil. Muchas veces pensé en darme por vencido, pero fue entonces cuando ví algo que me maravilló:

Había un vecino que había sufrido un accidente cerebral no mucho tiempo atrás, lo que lo había dejado incapacitado. Pero el no se iba a dejar vencer por eso; comenzó a hacer terapia, y una vez que pudo mover sus piernas de nuevo, comenzó a dar largas caminatas todos los días. Yo estaba sentado -tirado- en el piso con mis muletas, y lo veía pasar caminando por mi casa, cada paso costándole un esfuerzo enorme. Media hora después, volvía a pasar. Y otra vez. Y todos los días igual. Me terminé sintiendo avergonzado de mí mismo y mi falta de valor. A mí me habían dicho que yo iba a quedar OK. Así que tomé mis muletas y comencé a caminar rumbo a un kiosko que estaba a unos 50 metros. Me llevó unos 30 minutos, pero lo logré!

Un mes y medio después, ya sentía que podía caminar de nuevo. Era hora de volver al hospital y obtener el alta. Por supuesto, fui manejando un auto, porque tenía que vencer mis temores, y qué mejor forma que esa. Salí del hospital y me fui derechito a la oficina de Rolo, para decirle que -por fin- podía dejar de pagarme por nada. Una vez más, me dijo "me voy a asegurar de conseguirte trabajo en IBM". Un mes después, viajaba al centro de Buenos Aires para comenzar mi nuevo trabajo.

El balance de toda esta experiencia? Altamente positivo. No saqué nada de el tipo que causó todo esto, y me pregunto si lo habrán condenado, porque nunca supe nada más acerca de la causa. Pero, miren a todas las cosas que nos pasaron 'gracias' al accidente:
  • Gaby y yo nos unimos más que nunca.
  • Disfruté de los últimos cuatro meses del embarazo de Gaby, y del primer mes de vida de Santi como muy pocos pueden.
  • Nuevamente, pude darme cuenta de la maravillosa persona con la que tengo la suerte de compartir mi vida.
  • Aprendí una lección muy valiosa sobre fe, determinación y perseverancia.
  • Reconocí la suerte que tuve de haber encontrado gente como Rolo (y su socio Pepe) y la familia de Gaby.
  • Conseguí un trabajo mucho mejor al que tenía, y pronto me mudé de la oficina en el centro de Buenos Aires a otra sede que estaba a sólo 10 cuadras de mi casa.
  • Mi vida profesional despegó luego de eso. Un par de años luego de haber empezado en mi nuevo trabajo, viajé a Norte America, y el bichito de venir a vivir aquí me picó por primera vez.
  • La reinvidicación la tuve un par de años más tarde, cuando me encontré con un ex compañero de trabajo, el que me dijo que no sólo yo no había tenido culpa en todo lo que se me había hecho cargo, sino que de hecho estaban aún utilizando el código que yo había programado antes de mi accidente. La teoría acerca del triángulo amoroso parecía ser la única explicación posible.
El costo de todo esto fue una renguera (cojera) que a veces casi ni se nota, y un poco de dolor ocasionalmente (como hoy). Podría haberme matado. Podríamos habernos matado. Quién soy yo para quejarme?

THE END

Oh, a propósito, acerca de ese primer viaje a USA... Tengo algunas cosas para contarles, pero van a tener que esperar hasta mi próximo post en episodios. :-)

6 comments:

  1. The end?
    ¡Vamos, seguro que hay mas por allí!
    Siempre los momentos difíciles son para unirnos como familia y saber bien quienes son tus amigos. A veces aparecen personas buenas que ni siguiera uno sospecha.
    Vaya contraste d tu viaje a Georgia con estos pasajes de tu vida.

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  2. Jorge, es sólo el 'the end' de esta historia. Tengo mucho más para contar.

    Eso sí, espero que sea interesante...

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  3. Bueno, lectura finalizada... y todavia con los pelos de punta.
    Gracias a Dios termino todo.
    Te cuento algo... en este ultimo viaje a Baires cuando estaba llegando a Pehuajo... unos 20 o 30 km antes... la ruta en soledad...
    A una velocidad normal (110km), de frente venia un coche, todo normal... cuando a unos 200 mts. el muy hijo de puta pega un viraje subito hacia mi mano y volantazo subito para reaubicarse. este ultimo a solo unos 50m de nosotros.
    Seguro el salame cabeceo...
    Yo putee un poquito, como para restarle importancia al asunto y seguimos hasta llegar a casa.
    es mas, mi señora ni llego a saber que cerca estuvimos de chau chau adios...
    Se ve que los angeles de la guarda le pegaron el empujon a tiempo al coche ese...

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  4. Doy fe de que el relato es exacto con la realidad... Yo fui testigo y una de las que llamaba a Gaby y le contaba lo que se decia de él en el trabajo.
    Lo del triangulo amoroso, sigo pensando exactamente lo mismo; aunque el tipo se casó ese mismo año con una de las mujeres.
    Yo renuncié a ese laburo 3 meses después, porque el trato con la gente ahi adentro era insoportable; celos, intrigas, mentiras, gente idiota que no sabia respetar el trabajo de los demás.
    Gaby coincido con vos que sacaste cosas muy positivas de tu accidente. Te mando muchos besos y tambien a Gaby.

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  5. Laura, no sabés lo que me alegró leer tus dos comentarios...

    Es para mí, sabés, para estar seguro de que yo sí hice las cosas bien. No puedo recordar el nombre de aquella persona con quien me encontré en la sucursal de Martínez, pero el me mostró que se estaba usando el código que yo había escrito, y después hasta lo llamé a Pepe Louzao para que me lo confirmara alguno allí, y tampoco recuerdo el nombre de quien me envió código fuente que estaba fechado Diciembre de 2004... Hijos de puta, hasta en eso me habían cagado.

    En fin, nuevamente, todo esto fue una bendición encubierta.

    Lástima que la cadera todavía me sigue matando! :-)

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  6. Hasta donde yo supe, 5 años despues estaba en funcionamiento ese codigo. Yo me fui, porque cada tanto "perdian" los back ups de 2 meses, y me obligaban a rehacer mi trabajo en 1 semana. Además de pasarme el trabajo que los demas no llegaban con las fechas.
    De todos modos, hablando de la promocion famosa, yo nunca tuve dudas de que vos eras muuuucho mas inteligente que el resto.
    2 meses despues de mi renuncia, cerraron nuestra oficina y se quedaron todos sin laburo....
    Si un dia nos encontramos te cuento todo... Hay cada cosa!
    Les mando un beso grande. Yo aca sigo disfrutando de nuestras hermosas playas.

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