Sunday, May 14, 2017
From Carolina to Mom
From Juan to Mom
From Florencia to Mom
From Santi to Mom
Santi.
Santi.
Monday, April 24, 2017
Twenty-five
Tuesday, December 08, 2015
The slow cooker
Wednesday, April 16, 2014
WW#329 - Interconnected
Five family members, five different cities, one screen. We chatted –and laughed- for over an hour.
From left to right: Gaby (my wife, in Kitchener, Ontario), Santi (my son, in Howell, Michigan),
Cinco integrantes de la familia, cinco ciudades, una sola pantalla. Charlamos –y nos reímos- por más de una hora.
De izq a der: Gaby (mi esposa, en Kitchener, Ontario), Santi (mi hijo, en Howell, Michigan),
Monday, July 08, 2013
Strawberries
Gaby had seen some signs advertising a Strawberry Festival in St. Agatha (a town nearby) and she wanted to go, so I was sad when we had to change plans and go to Toronto instead. But when we came back and I saw the festival ran until 11PM, I convinced her to go for at least a couple hours anyway. We arrived almost at 9PM and there was little activity by then, just a band playing live (and they were good!), the silent auction and a raffle. Gaby made a couple of bids, we all put a few tickets foe the raffle and then we went to watch the band.
A few minutes later, a lady came looking for Gaby to notify her that she had won a fire pit for our backyard. You should have seen Florencia, she was so happy!! She was already planning how many people she was going to invite over for .marshmallows and 'spider hot dogs'.
We went back to dancing, but a few minutes later they came looking for Gaby again! A little embarrassed, because we pretty much were the only people in there not involved with the event, she ended receiving a big piece of paper with lots of gift cards attached to it. Among them:
- A $40 certificate for a local restaurant (which we’ve already used and boy it was worth it!)
- A $25 certificate for the Meat Market
- $10 off at a pizza store
- A $50 cert for a beauty salon
- A free weekend car rental
…and some other things, for a total combined value that was way above $200. We had spent $5 or $10 in tickets, I don't remember well.
We left soon after, with lots of prices and after having had a lot of fun dancing to really good music.
I don't think we saw a single strawberry.
Source: St. Agatha Strawberryfest Facebook Page
Unos minutos más tarde, una señora vino buscando a Gaby y le dijo que había ganado una de esas estufas de aire libre para nuestro jardín. Deberían haber visto la cara de Florencia, estaba tan feliz!!! Ya estaba planeando cuánta gente iba a invitar para que prepararan malvaviscos y salchichas con forma de araña (es muy fácil, se le hace unos cortes longitudinales a la salchicha y cuando se calienta se ‘enrula’ y parece una arañita).
Volvimos a bailar, pero al ratito otra vez vinieron a buscar a Gaby, y ya hasta la llamaron por el nombre! Con un poco de vergüenza, porque ya a esa altura éramos los únicos en el lugar que estábamos de visita, recibió un enorme papel con muchísimos certificados adosados a él. Entre ellos:
- Un certificado de $40 para un restaurante cercano (al que ya fuimos y valió la pena!)
- Un certificado de $25 para el Mercado de la Carne
- $10 de descuento en una pizzería cercana
- Un certificado por $50 en un salón de belleza
- Un alquiler gratis de automóvil por un fin de semana
…y otras cosas, que hicieron un valor total combinado muy por encima de los $200. Habíamos gastado entre $5 y $10 por los tickets, no recuerdo exactamente.
Nos fuimos al rato, con montones de premios y luego de habernos divertido muchísimo bailando música muy bien ejecutada.
Creo que no vimos una sola frutilla o fresa.
Monday, November 05, 2012
Goin’ South
Gaby preparó y pintó toda la entrada de nuestra casa, incluyendo la escalera que conduce a la planta principal. Hasta cortó, instaló y pintó ella misma los zócalos, y la verdad es que tanto el trabajo de pintura como el de carpintería –si se lo puede llamar así– le quedó fantástico, mejor que si lo hubiésemos contratado afuera. También consiguió una pileta con mesada usada –pero en buen estado– para el baño de visitas y por supuesto lo instaló (esta vez sí junto conmigo, por una cuestión de pesos y dificultades). Gaby se ocupó ella misma de los trabajos de plomería, cortando y empalmando caños sin ninguna dificultad. El resultado fue sencillamente espectacular, jamás uno pensaría que ese lavatorio no venía instalado originalmente. El talento de mi esposa para todo lo que sea pintura, plomería, electricidad y hasta conexiones de gas es realmente digno de admiración.
Yo estaba en casa, pero estaba trabajando, así que muy a mi pesar no podía ayudarla a menos que fuera para cosas muy puntuales: hacer fuerza bruta, por ejemplo, o alcanzar lugares muy altos con el pincel. Lo que hice sin embargo (y muy a gusto) fue ocuparme de la cocina durante esos días. Sí, señores, a pesar de que tenemos a la mejor cocinera que yo haya visto en mi vida, mi familia tuvo que pasar por unos cuantos días en los que el que puso la comida en la mesa fui yo. Los resultados fueron óptimos; sorprendí a mis hijos (que esperaban salchichas, arroz y revueltos y estofados de dudoso contenido) con platos un poco más elaborados: curry rojo de carne con lentejas y espinacas, arroz con pollo y salsa Szechuan y alguna que otra cosa así. Ellos también me sorprendieron a mí, porque yo preparaba esas comidas más que nada pensando en los puntos de mi dieta Weight Watchers (ya bajé 17 libras, sabían?) pero a ellos le encantaba lo que preparaba, así que por más que hiciera cantidades grandes la comida no duraba mucho que digamos.
Es increíble cómo he cambiado de hábitos con respecto a la comida desde que empecé la dieta a principios de Septiembre. Como fruta (más que nada bananas, pero ya me le he animado a algunos berries) con regularidad y verduras como la espinaca, la acelga y los champignones aparecen en mi plato con más asiduidad que el arroz y hasta la carne. Un día me encontré a mí mismo saliendo del supermercado cargado sólo con frutas y verduras... y había ido solo! No podía creer que no hubiese comprado nada que perteneciera a lo que yo siempre he denominado mis únicos dos grupos alimenticios: cosas que se persiguen y cosas que se fríen. :-)
Ahora me toca la parte más difícil; luego de varias semanas de haber bajado de peso de manera consistente, me enfrento a diez días en los que desayunaré, almorzaré y cenaré afuera. Va a ser muy difícil mantenerme dentro de los parámetros de mi dieta, pero ya me he aprendido algunos truquitos, como por ejemplo visitar asiduamente los Mongolian Grills, porque ahí yo me puedo hacer mi propia comida. Mañana o pasado les cuento más sobre eso.
Recién hice escala en el aeropuerto de Charlotte despues de unos cuantos meses. Cuando viajo en avión desde Buffalo, en prácticamente todos los casos mi vuelo tiene una parada allí, porque es una ciudad 'eje' (hub, en inglés) de US Airways. El aeropuerto es lindo, pero para mí sólo es un destino laboral. O lo era, porque todo cambió desde fines de Abril. El 24, justo el día de mi vigésimo aniversario de casados, hicimos escala allí con Gaby, volviendo desde Puerto Rico, adonde la había llevado en un viaje sorpresa (ella se enteró de dónde íbamos casi subiendo al avión). Mientras esperábamos nuestro siguiente vuelo, yo le mostré el aeropuerto y nos sentamos a comer juntos, como cuando éramos novios.
Muchas veces me pasa que conozco una ciudad y me digo "qué lindo sería venir acá con Gaby". Ahora, cada vez que piso el aeropuerto de Charlotte, NC desde aquél día de Abril, lo primero que hago es pasar por ese lugar abierto entre las terminales B y C y pienso "qué lindo fue cuando estuve acá con Gaby". Este lugar ya no es un destino laboral para mí, sino que se ha convertido en un lindo recuerdo.
Thursday, October 11, 2012
Disaster in the kitchen
My seafood combination at the Mongolian Grill in Lexington, Kentucky – Yum!
Mi revuelto con mariscos en el Mongolian Grill de Lexington, Kentucky – Qué rico!
