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Monday, March 05, 2012

Anguish

(En español más abajo)
 
Canada
I’m home for a few days, and my disappearance from the blogging world is somehow related to it. I’m not doing well with LfW lately, and the lack of ideas just adds to the fact that I’m so tired (too many trips, too much stress) that it shouldn’t surprise anybody if the period of time in between posts continues to grow…
 
I had to work the last three weekends, all across the US. All of them were projects that were easy on the paper and ended getting complicated, in some cases unnecessarily. This caused for me to have to work long hours, pulling all-nighters some times, and I got really tired. In spite of that, I could barely sleep, because I couldn’t stop thinking about work. Last Tuesday afternoon, and after having worked 22 hours straight, I finally got the chance to hit the bed, because I was leaving the following morning. But even that didn’t work, because there were problems and I had to stay on-line until about 3AM.
 
I was worried that I might not hear the alarm clock the following morning and I would end missing my flight, but it didn’t happen. I was about to finish getting dressed when I got a call from Carolina’s cellphone.
 
- Daddy… Somebody hit Mom’s car and Juan is hurt. What do we do, should we call 911?
 
Mi heart stopped. I didn’t really know what to do or say to her. I immediately heard my wife’s voice telling my daughter “Tell him that Juan is OK, it’s just a bump”, and that gave me some relief. I then spoke with Gaby and she told me that a car had pulled back without looking, just as Gaby had stopped for Juan and Florencia to get out of the car and go to school. Juan was hit by the car and then got sandwiched in between. Florencia, as we would find out later, was also hurt, with a bruise on her hip.
 
The scene was the typical for events like these in North America. In a matter of seconds, we had the ambulance, the police and the fire truck, and I wouldn’t have been surprised if they told me that TV was there too. As a precaution, they took Juan to the hospital in the ambulance, with Santi by his side. Juan was OK, in fact we were talking on BlackBerry Messenger throughout the day. He stayed in the ER for the customary five, six hours our Healthcare system makes you waste, and then he got some X-rays just to rule out any kind of kidney damage. After that, he was released and sent home.
 
Gaby was very nervous, of course, but she had no other choice than to stay at school with Carolina to look into all of the legal aspects of the accident. Once everything was settled and the Police informed her that she wouldn’t be charged (Gaby refused to press charges against the other lady, who was beyond distraught), then Gaby went to the hospital to join Juan.
 
This all caught me, as I said, on my way to the airport. It was 7:30 AM, which meant that I wouldn’t be home before 6:00 PM. About ten hours of being alone, thinking about them and driving myself nuts. Even worse, when I got to the airport I found out that my flight was delayed and I would lose my connection. They put me in a different flight, through Chicago, but that would leave much later. In summary, I made it to the Buffalo Airport at around 11:00 PM. I still had to drive about two hours and a half to make it home!
 
I was exhausted, not only physically but also mentally. To make things worse, there was freezing rain and the streets were very difficult. I talked to Gaby for the nth time that day and both realized that it was decidedly dangerous for me to keep driving in those conditions. Much to my chagrin, I had to go find a hotel in the Niagara zone and spend the night there.
 
I arrived home the following day at 1:00 PM and I had to wait until 3:30 PM to see my kids and make sure they were alright. I met Gaby at around 2:00 PM and only then my wife could let all of her anguish go. The fact that she had to go through this alone filled me with guilt. At this point I’m used to the fact that whenever something happens in my family, it will take no less than a full day for me to be there. But this had always been applied to my family in Argentina, not here in Waterloo! This was new for me and it made me think if the sacrifice we’re making these days, with my new position, is worthwhile. I love my job and I feel useful doing it, but it only takes for an event like the one we lived last week to put everything into perspective and make me realize that I would ‘hang the gloves’ in a second and go look for another thing to do (hopefully, within the same company).
 
My family will always come first.
 
 
ArgentinaEstoy en casa por unos días, y mi desaparición del blog tiene en cierta forma que ver con eso. No me estoy llevando muy bien con LfW últimamente, y a la falta de ideas se le suma mi cansancio en general (muchos viajes, mucho stress), así que no habría que extrañarse si los períodos entre post y post se hacen aún más largos…
 
Por esas cosas del destino, me tocó trabajar tres fines de semana seguidos, en distintos lugares de USA. Todos projectos que a priori parecían fáciles y se terminaron complicando, en algunos casos innecesariamente. Esto me llevó a tener que trabajar largas horas, muchas veces toda la noche, y el cansancio se multiplicó. A pesar de eso, apenas si podía dormir, tan ‘enchufado’ que estaba. El martes por la tarde, luego de haber trabajado 22 horas seguidas, por fin me pude acostar a dormir tranquilo porque me iba a la mañana siguiente. Pero ni eso funcionó, hubo problemas y tuve que quedarme otra vez conectado hasta las 3AM.
 
Estaba preocupado por no poder despertarme a la mañana siguiente y perder mi vuelo, pero por suerte eso no sucedió. Me estaba terminando de vestir cuando me llegó una llamada desde el celular de Carolina:
 
- Papi… A Mamá la chocaron con el auto y Juan está lastimado. Qué hacemos, llamamos al 911?
 
Se me paralizó el corazón. No sabía realmente qué hacer, o qué contestarle. Enseguida escuché la voz de mi esposa que le decía a mi hija Decile que Juan está bien, que sólo tiene un golpe”, cosa que me tranquilizó un poco. Luego hablé con Gaby y me dijo que un auto había hecho marcha atrás sin mirar justo cuando Gaby había parado y Juan y Florencia estaban bajando para entrar a la escuela. El pobre Juan recibió el golpe del auto y luego quedó hecho sandwich entre ambos vehículos. Florencia, nos enteramos mucho después, también resultó lastimada, con un moretón en su cadera.
 
La escena fue la típica en estos casos, aquí en Norte América. En cuestión de segundos llegaron la ambulancia, la policía y los bomberos, y poco faltó para que apareciera la televisión. Por precaución, se lo llevaron a Juan al hospital en la ambulancia, acompañado por Santiago. El estaba bien, y de hecho estuvimos charlando por BlackBerry Messenger durante todo el día. Estuvo en la guardia por las tristemente acostumbradas cinco horas y luego de que le hicieron unas placas para descartar problemas en los riñones, fue enviado de vuelta a casa.
 
Gaby estaba nerviosa, por supuesto, pero no tuvo más remedio que quedarse en la escuela con Carolina para solucionar los aspectos legales del accidente. Una vez que todo se arregló y el policía le informara que no habría cargos para ella (Gaby también deshechó la idea de levantar cargos contra la otra señora, que estaba afectadísima), recién allí pudo ella ir al hospital para estar con Juan.
 
A mí, como dije, todo esto me agarró casi saliendo para el aeropuerto. Eran las 7:30 AM, y con mucha suerte yo no estaría en casa hasta cerca de las 6:00 PM. Casi diez horas de estar solo, trabajándome la cabeza y volviéndome loco. Para peor, en cuanto llegué al aeropuerto me encontré con que mi vuelo había sido demorado, así que iba a perder la conexión. Me tuvieron que poner en otro vuelo, esta vez via Chicago, pero que salía mucho más tarde. Conclusión, llegué al aeropuerto de Buffalo a las 11:00 PM. Todavía tenía dos horas y media para llegar a casa!
 
Estaba agotado, no sólo física sino también mentalmente. Para peor, había caído lluvia helada en la región y las calles estaban muy difíciles. Hablé con Gaby por enésima vez ese día y ambos reconocimos que la idea de que yo siguiera manejando hasta mi casa era decididamente peligrosa. Muy a mi pesar, me tuve que buscar un hotel en la zona de Niágara y pasar la noche allí.
 
Llegué al día siguiente a eso de la 1:00 PM y tuve que esperar hasta las 3:30 PM para ver a mis hijos y comprobar que estaban bien. Con Gaby me encontré a eso de las 2:00 PM y fue sólo allí que mi esposa pudo descargar todos sus nervios y su susto. Que ella haya tenido que pasar todo esto sola me llenó de culpa. A esta altura yo ya me acostumbré a que si pasa algo en mi familia, me va a llevar no menos de un día estar allí. Pero esto era referido a mi familia en Argentina, no aquí en Waterloo! Esto fue nuevo para mí y me hizo pensar mucho en si el sacrificio que estamos haciendo por estos días, con mi nuevo trabajo, vale la pena. Amo mi trabajo y me siento muy útil haciéndolo, pero basta un evento como el que pasamos la semana pasada para poner todo en perspectiva y hacer que no me importe en absoluto colgar los botines y buscar otra cosa.
 
Mi familia va a estar siempre primero.
 
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4 comments:

  1. Uh, Gabriel, qué susto!

    Espero que sea esta fase, que no abandones este blog tan lindo pero que tampoco dejes tu salud en el camino!

    Toda la suerte para vos y tu hermosa familia, que esta racha pase pronto y no se complique el laburo!!!

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    Replies
    1. Gracias, Alicia! No creo que abandone el blog, siempre digo lo mismo y después no lo hago. Pero una cosa es cierta, jamás le había dado tan poca bola como por estos días, obviamente...

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  2. Oh Gabriel I'm so sorry. I am glad that Juan is OK. It is hard on both parents when one is away and something bad happens. When Alonzo broke his arm Dave was on the way to the airport in Frankfurt Germany. He hit the air not knowing if he would even find us in Malawi when he arrived or if we would have to be medivaced to South Africa to have it treated, no ambulances here. Then the flight which was supposed to be a straight shot from Addis Ababa to Malawi was routed through the Congo further delaying his arrival. We talked during layovers until his phone died. I'm sure that being able to talk to you on the phone helped Gaby tremendously. I know hearing Dave's voice made me feel better.

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  3. Qué garrónnnn!!!! espero que tus hijos ya estén bien. Te entiendo enormemente la angustia que pasaste. Suerte y que no se repita.

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