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Monday, January 18, 2010

Silly Monkey Stories #82 – The invisible man

 
(Versión en español más abajo) 
 
Canada 1995 – Manuel (11 months)
It was early 1995, and I was recovering from that big car accident me and Gaby had had, which had left me with a broken hip. During the first two months at home, I only remember getting out of bed to attend the wedding of two very good friends of mine. It was a long and painful trip, but it was worth it, even though it was a miracle we didn’t had another accident on our way back (and it was almost the same scenario, a car coming towards us, that veers off the road and starts to jump around against the median, missing us by little).
 
While I was vegetating in bed, my only companies were TV (…) and my nephew Manuel. He lived in the back part of our house along with his family (he was the son of one of Gaby’s brothers), and since both units were connected through an internal patio, the door was always open. Enough temptation for Manu, who would come to visit me everyday, crawling first, then finally walking.
 
I would pick him up and put him in my orthopaedic bed and then watch TV all afternoon. He would take a couple of short naps, then watch TV for another while, and whenever he felt like leaving, he would. After a few days, his mother wouldn’t even bother to look for him. The moment Manu disappeared from her sight, she knew he would be going to be with his uncle…
 
This ‘bromance’ ended on May 19th, 1995. That was the day 4-days-old Santi came home from the hospital. Manu looked at him, then at me and you would swear I vanished in front of his very eyes, because from that moment on, it’s like I wasn’t there anymore. Once Santi came to take over his spot, the guy thought ‘well, that’s it, I have no more use for you’ and stopped paying attention to me altogether.
 
And he never came to visit me again, unless he was following his older siblings. :-)
 
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Me and Manuel – March 1995
Manuel y yo – Marzo 1995
 
 
Argentina1995 –  Manuel (11 meses)
 
A principios de 1995, yo estaba recuperándome del accidente de auto que habíamos tenido con Gaby y que había resultado en la rotura de mi cadera. Durante los primeros dos meses, sólo recuerdo haberme bajado de la cama un día que fuimos al casamiento de unos amigos. Fue un viaje muy largo y penoso, pero valió la pena, aunque a la vuelta no volvimos a chocar por milagro (y fue casi la misma situación, un auto viniendo del otro lado que se despistó y comenzó a dar tumbos y a punto estuvo de cruzarse en nuestro camino).
 
Mientras vegetaba en la cama, mis únicas compañías diarias eran la televisión (…) y mi sobrino Manuel. El y su familia (el hermano de Gaby) vivían en la parte de atrás de mi casa, y como ambas unidades se comunicaban por un patio interno, la puerta permanecía abierta siempre. Tentación suficiente para Manu, que se venía todos los días a visitarme, gateando al principio, caminando luego.
 
Yo lo subía a mi cama ortopédica y nos pasábamos la tarde juntos mirando televisión. El se dormía a ratos, miraba otros ratos y cuando quería se bajaba y se iba. Pasado un tiempo su madre ni se gastaba en buscarlo. En cuanto lo perdía de vista sabía que Manu estaba con su tío…
 
El idilio duró exactamente hasta el día 19 de Mayo de 1995. Ese día llegó Santiago a casa, cuatro días luego de haber nacido. Manu lo vio, mi miró a mí y uno juraría que yo me volví invisible delante de sus ojos, porque el tipo no me ‘registró’ más. Una vez que llegó Santi a ocupar su lugar, el tipo es como que hubiera dicho ‘si te he visto, no me acuerdo’.
 
Y no me volvió a visitar, a menos que viniera de colita de sus hermanos mayores. :-)
 
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With Santi – June 1995
Con Santi – Junio 1995
 
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5 comments:

  1. That is such a cute story! I wonder if your nephew still remembers the day that Santi came home from the hospital?

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  2. Los niños son posesivos y celosos, dicen que la llegada de un nuevo hermano (o un nuevo bebe como en este caso) es como si trajeras una nueva mujer a la casa.

    El tiempo pasa y esto lo superan los chiquillos, espero que tu sobrino ahora que han pasado mas de 14 años del accidente pues te haya perdonado...

    Saludos

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  3. Sí, ya me perdonó. Es más, cuando me saluda usa los cinco dedos en lugar de sólo uno... :-)

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  4. Es verdad lo de los celos, Agus parecia re feliz con la llegada de su hermana hasta hace dos dias que empece a buscar ropa de Emma que me desaparecia, pues era que Agus la escondia debajo de su cama!! Cuando nacio mi nieta hizo algo similar: agarro la ropita de la beba, abrio la puerta y empezo a tirarla para afuera!!

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  5. Vengo leyendo posts al reves, de mas nuevo a mas viejos ya que ando atrasado, y entre lo de Santi y esto me deprimiste. Chau.

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